¿Por qué estudiar virtualmente?

En los últimos años la concepción y aplicación de la educación a distancia ha ido evolucionando en paralelo con la aparición de las nuevas tecnologías de información y comunicación y con el empleo de las mismas para facilitar los procesos de aprendizaje. Lo que hoy en día se conoce como educación o formación virtual corresponde a una clara evolución de la educación a distancia y se caracteriza por la utilización de tecnologías más avanzadas que posibilitan la interacción directa y dialógica entre el profesor y sus estudiantes. En este contexto la virtualidad es una metodología que tiene sus raíces en la educación a Distancia y se deriva de ella, por lo tanto su denominación adecuada es Metodología Virtual, la cual se caracteriza, entre otros aspectos, por utilizar intensamente computadoras conectadas a Internet, y pone al alcance de estudiantes y profesores una gran diversidad de servicios, por ejemplo, textos electrónicos, correo electrónico, Vídeo Conferencias que el estudiante puede ver en el momento que desee por cuanto quedan grabadas, así como las tutorías en tiempo real, Skype, Chat, Correo, Simuladores, Vídeos, Talleres, foros, acceso a bases de datos y a bibliotecas virtuales, evaluaciones, consultas académicas y también tutorías grupales presenciales los fines de semana. El profesor interactúa personalmente con sus estudiantes, dinamiza y orienta los procesos de aprendizaje y resuelve permanentemente sus  consultas. El servicio es permanente, siete días a la semana las 24 horas,  no hay horarios establecidos y los participantes ingresan y hacen sus participaciones en el momento en que les quede más cómodo. En síntesis, la Metodología virtual se refiere al proceso de enseñanza-aprendizaje en el cual la relación comunicativa entre estudiantes y profesores es mediada a través de las tecnologías de información y comunicación, las cuales hacen posible el encuentro y el dialogo sin la necesidad de que cuerpos, tiempo y espacio confluyan. En la misma hay una acción comunicativa con intenciones de formación, en un lugar distinto al salón de clases: en Internet;  en una temporalidad que puede ser sincrónica o asincrónica y en un espacio en el que los cuerpos de docentes y estudiantes no necesitan estar presentes. La virtualidad permite eliminar las barreras de tiempo, distancias geográficas, económicas y sociales, donde el estudiante es el centro de todo el proceso, él tiene el control sobre su aprendizaje y el profesor es un facilitador, motivador y apoyo permanente al estudiante.